Confianza: Al delegar en Mirabaud la gestión de su patrimonio, usted accede a un conjunto de conocimientos, experiencia y competencias que favorecen tanto la protección de su capital como la revalorización de sus activos.

Preservar e incrementar su patrimonio

Personalizamos nuestras estrategias de inversión en función de cada cliente, atendiendo a su situación fiscal, sus necesidades y sus objetivos a largo plazo. En este contexto, construimos la cartera de cada cliente incorporando los conceptos de gestión activa, diversificación y arquitectura abierta para garantizar una elección de inversiones adecuada y una rentabilidad ajustada al riesgo.

Definir su perfil de inversión

En función del volumen financiero disponible, del nivel de tolerancia al riesgo, de los objetivos de inversión, de la liquidez necesaria y del horizonte de inversión elegido, su gestor define con usted un perfil y una estrategia específicos que posibilitan una gestión adecuada a sus circunstancias.

  • Preservación: objetivo de preservación del capital con máxima limitación de riesgos. Inversiones en instrumentos financieros que se adaptan a dicho requerimiento.

  • Rentabilidad: objetivo de rentabilidad del capital con una tolerancia relativamente baja a los riesgos. Se da prioridad a las inversiones en instrumentos financieros de renta fija o fondos del mercado monetario.

  • Equilibrado: combinación de productos de renta fija y de crecimiento, con cierta tolerancia a los riesgos. Inversión ponderada entre diversas clases de activos.

  • Crecimiento: objetivo de rentabilidad del capital con una mayor tolerancia al riesgo. En función de las condiciones de mercado, se da prioridad a la renta variable, los fondos de acciones o los fondos de inversiones alternativas.

  • Dinámica: objetivo de crecimiento más agresivo del capital, con gran tolerancia a los riesgos. En función de las condiciones de mercado, la mayor parte de la cartera se invertirá en renta variable, fondos de acciones o fondos de inversiones alternativas.