Notas de prensa

Mirabaud Securities apuesta por las renovables

Madrid, 2 de febrero de 2020 – Mirabaud Securities España considera que el futuro pasa por las renovables, un mercado que goza de perspectivas muy positivas. Con los gobiernos y los reguladores apoyando la transición energética, ambiciosos objetivos por delante, tipos de interés bajos e inversores buscando este tipo de activos por rentabilidad y visibilidad a largo plazo, Mirabaud considera que el sector de las energías renovables tiene una década por delante que no se puede dejar pasar.

En base a este criterio, Mirabaud Securities apuesta por reforzar su cartera de análisis de empresas de utilities e IPP cotizadas españolas con la próxima incorporación de Solaria, Solarpack, Soltec, Grenergy y Greenalia. Un marco de análisis en el que ya se encuentran Acciona, Iberdrola, Endesa y Naturgy , así como grandes compañías como Repsol, ENCE y Global Dominion que suman propuestas de energía renovable a su oferta de servicios.

Como explica Javier Colás, director general de Mirabaud Securities España, “nuestro país se ha convertido en líder en renovables. La inversión ya se está movilizando y las compañías están desarrollando proyectos para satisfacer la demanda prevista. Ni el Covid 19 ha detenido estos proyectos. En los dos últimos años, se han instalado más de 10 GW de renovables en España, poniendo de manifiesto el interés inversor de las compañías. Todos los planes estratégicos de las utilities integradas y productores independientes (IPP) han reforzado sus objetivos de renovables. Con las incorporaciones previstas, desde Mirabaud vamos a cubrir las 12 compañías cotizadas principales protagonistas del sector en España, somos la entidad de referencia en este análisis”.

La solar fotovoltaica y la eólica serán las tecnologías ganadoras

Un completo análisis del sector de renovables elaborado recientemente por la entidad desvela que las tecnologías ganadoras en un mercado cada vez más demandado por los inversores serán las ligadas a las energías solar fotovoltaica y eólica offshore.

Con respecto a las tecnologías ligadas a energía solar fotovoltaica, Alvaro Navarro, analista de Mirabaud Securities España, explica que “es significativo el cambio de percepción que se ha producido sobre esta tecnología. Hasta hace muy poco los grandes operadores de renovables domésticos (Iberdrola, Acciona…) claramente la veían como residual, básicamente para pequeños proyectos en manos de operadores independientes de reducido tamaño y muy basada en subvenciones. Sin embargo, el desplome de los precios de los paneles solares que hemos visto ha provocado que para los próximos años la tecnología solar fotovoltaica sea una de las grandes ganadoras del sector renovable a nivel mundial.”

Por ello, los mismos operadores que hasta no hace mucho no tenían previsto inversiones significativas en fotovoltaica han cambiado radicalmente sus planes de futuro y en los próximos años una gran parte de los proyectos renovables se están dirigiendo a esta tecnología. En los próximos años, se prevé que la tecnología líder en el sector renovable sea la solar fotovoltaica, con crecimientos de tasas anuales superiores al doble dígito en este lustro a nivel mundial y de forma exponencial en las dos próximas décadas, esperándose que la potencia instalada se multiplique casi por 8x para 2040. La solar fotovoltaica representará un tercio de la potencia renovable instalada. Las previsiones apuntan a que, en 2040, un tercio del total de la capacidad instalada renovable corresponda a energía fotovoltaica frente al 9% actual y pasando a ser la tecnología renovable líder a nivel mundial.

La tecnología eólica será la otra gran ganadora a futuro. Se espera que la capacidad eólica multiplique por 4,8 a la actual hasta 2040, pasando a representar casi un 20% del total del parque renovable y consolidándose como la segunda tecnología renovable de mayor crecimiento futuro, tanto onshore como offshore, si bien es en este último segmento en el que se espera el mayor crecimiento. Para Navarro “Todavía se espera una fuerte caída de los costes de instalación gracias a las mejoras tecnológicas que sin duda se van a producir. No hay que olvidar que el factor de carga de la eólica offshore es el más alto de todas renovables, lo que compensa parcialmente sus mayores gastos de instalación y mantenimiento. El elevado tamaño y coste de los proyectos offshore la hacen especialmente atractiva para los grandes desarrolladores de renovables por sus elevadas barreras de entrada y donde será difícil ver operadores de pequeño tamaño”.

Si nos centramos en España, el objetivo del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima -PNIEC- (+57 GW de generación renovable en 2030) implica un aumento del 80% de la potencia eólica (50 GW en 2030) y triplicar la fotovoltaica (37 GW en 2030) al mismo tiempo que se cierra el carbón y el desmantelamiento progresivo de la nuclear, proceso que se extenderá hasta 2035. El objetivo intermedio es de 29 GW en 2025. De cara a cumplir con él (30% energías renovables sobre el consumo final de energía 2025) el sector deberá introducir 29 GW de nueva potencia renovable (4,8 GW anuales).

Desde Mirabaud “advertimos una total sintonía entre compañías y regulador (Ministerio de Transición Ecológica). Este aspecto resulta clave a la hora de ejecutar inversiones, otorgando las máximas garantías al plan de transición energética y por tanto, eliminando incertidumbres regulatorias para los inversores” señala Javier Colás.

El hecho de que el cambio climático esté en el centro de la gestión energética previsto por el Plan de renovables del Gobierno de España y de que el sector energético será uno de los más beneficiados de los fondos europeos para relanzar la economía y movilizar inversiones de las compañías (el presupuesto español ya incluye 27.000 millones de euros para este año) son dos factores clave para captar la atención de los inversores. Pero no los únicos, ya que hay medidas fiscales propicias para las renovables y renovables favorecidas por derechos de emisión al alza. Para Navarro “la fiscalidad y los derechos de emisión serán instrumentos para favorecer la inversión en energías renovables durante los próximos años, promoviendo la electrificación del país y disuadiendo el consumo de los combustibles hidrocarburos, que seguirán penalizados”.