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Umberto Boccato: gestión alternativa y gestión activista

Umberto Boccato, chief investment officer de gestión alternativa en Mirabaud Asset Management, explica las particularidades de la gestión de este tipo de producto y señala que el entorno actual es extremadamente favorable a la gestión activa.

En los años setenta, Mirabaud fue uno de los precursores de la gestión alternativa. ¿Supone esto una clara ventaja en un universo donde la competencia es feroz, con más de 10.000 fondos en todo el mundo?

Sí, porque nada hay más ventajoso que el conocimiento y la experiencia que hemos atesorado en un campo como este. Mirabaud posee una auténtica cultura de la gestión alternativa y un exhaustivo conocimiento de sus mecanismos y actores, factores ambos que le permiten identificar a los mejores gestores del mundo. En Ginebra contamos con un equipo dedicado a la gestión alternativa y somos socios de un centenar de gestores.

Al margen de su experiencia, conocimientos y resultados, estos gestores invierten muy a menudo su propio capital en los fondos que gestionan. No hay mejor garantía de que sus intereses están en línea con los de nuestros inversores.

¿Qué estrategias de gestión alternativa siguen ustedes?

Nos centramos en las dos estrategias pioneras de la gestión alternativa; por una parte, la estrategia «global macro», que incluye todo el conjunto de categorías de productos y aplica análisis macroeconómico. Por otra, la estrategia «long/short equity», que consiste en comprar acciones infravaloradas y vender en descubierto las que están sobrevaloradas. Hemos constatado que, a largo plazo, estas estrategias no se ven afectadas por los ciclos económicos. Además, ofrecen oportunidades muy interesantes incluso en contextos de tipos de interés muy bajos.

Desde la crisis de 2008 hasta cerca de 2013, el mercado reaccionaba a las expectativas relacionadas con las políticas fiscales o monetarias, reales o previstas, con ciclos muy cortos. Desde entonces, el entorno del mercado ha cambiado y la gestión alternativa ha permitido obtener rendimientos superiores a la media de otro tipo de fondos.

¿Hacia dónde cree que evolucionarán ustedes, y a partir de qué principios?

Nuestra evolución se circunscribe a la búsqueda de nuevos talentos, a los mercados emergentes y, sobre todo, a la gestión activa. Con todo, procuramos garantizar la continuidad de nuestro enfoque. A modo de ejemplo, ya hace 25 años que trabajamos en Asia. Al principio, el perfil tipo del gestor de fondos que invertía en Asia era un británico que trabajaba desde Londres. Después pasó a ser un británico o un estadounidense instalado en Hong Kong. Más tarde fue un hongkonés educado en un país anglosajón. Hoy es un nativo de la China continental que, tras adquirir experiencia en Nueva York o Londres, trabaja en Shanghái o en Pekín. Este tipo de gestores, con ese nivel de experiencia y conocimiento de los mercados emergentes, es el que nosotros conseguimos atraer.

Además, hemos decidido seguir innovando y crecer en el campo de los fondos activos. Por razones estructurales y cíclicas, el entorno actual es extremadamente favorable a este tipo de gestión, especialmente en los fondos alternativos.

Photo : © J.-F. Robert

Biografía

Umberto Boccato, Director de Información de Fondos de Fondos de Cobertura en Mirabaud Asset Management, supervisa a los analistas que cubren las principales estrategias de fondos de cobertura, a los gerentes de cartera, así como al equipo gestor del fondo de las operaciones de Fondos de Cobertura. Su experiencia en el sector de gestión de activos se remonta a 1993.

Los gestores activistas

La interacción entre los accionistas y las sociedades está viviendo un cambio cultural profundo. Los inversores llamados «activos» se implican cada vez más en la gestión de las empresas en las que invierten, ya sea a nivel de gobierno corporativo, de la política de remuneración de los equipos de gestión o, incluso, de la estrategia de crecimiento definida por el equipo directivo. En caso de desacuerdo sobre alguno de esos puntos, estos inversores «activistas» no dudan en interpelar, cuando es preciso, a la dirección de las sociedades o al Consejo de Administración, y esto en interés de los accionistas.

Aunque al principio la dirección puede mostrarse reacia a aceptar que los accionistas cuestionen su estrategia de gestión, los gestores activos constatan con frecuencia que, con el tiempo, se establecen relaciones consensuadas y constructivas con el Consejo de Administración y la dirección. Los ámbitos en los que la mirada externa de un gestor activo resulta pertinente son muy numerosos.

Actualmente ya se reconoce el impacto positivo de esas estrategias activistas (creación de valor y gestión adaptada). Así lo hacen, especialmente, los inversores institucionales, que, si al principio dudaron, ahora suelen ser los más convencidos por este enfoque. Los gestores activos, respaldados por otros accionistas, favorecen con su intervención la mejora de los resultados de las sociedades, de su rendimiento y, por tanto, del de los fondos que ellos mismos gestionan.